Propuesta de intervención en atención temprana para prevenir el apego desorganizado

Madre sentada triste y desolada al lado de la cuna del bebe para ilustrar el articulo prevenir el apego desorganizado

Almudena Ivars

Estudiante de Psicologia en Universitat Carlemany

Comprendiendo el Apego, trata sobre la importancia del apego y de prevenir los vínculos de apego inseguros, específicamente en relación con el apego desorganizado y sus posibles consecuencias en el desarrollo de la salud mental.

Opinión personal

Aunque parezca ciencia-ficción, el ser humano esta tan desconectado de su propia esencia, de lo que realmente le ha convertido una especie superior, de esas características innatas que nos hicieron evolucionar muy por encima de las demás especies animales (empatía, apego, relaciones sociales, inteligencia), que nos cuesta comprender nuestra propia programación genética. Por lo que se hace indispensable una reflexión, para ver que estamos haciendo… porque cada vez nos sentimos más aislados, desconectados y enfadados.

Evidencias y referencias

 Para ello se hace necesario comprender la teoría del apego y por qué nuestra especie nace inmadura, y por qué esto es lo que le hace ser flexible, adaptarse al medio y las circunstancias, e ir desarrollando un cerebro plástico que no deja de aprender. Como bien nos explicó Darwin en su Teoría de la evolución de las especies, “no sobrevive el más fuerte, sino el que mejor se adapta”. Aunque en los últimos tiempos, estamos perdiendo esa esencia en favor de la rigidez, la autonomía, el culto a lo económico y no a lo social, por lo que tarde o temprano esto tendrá consecuencias.

Con toda probabilidad el vínculo interpersonal es uno de los aspectos más importantes del ser humano, hasta tal punto que incluso el vínculo a nivel perinatal y post-natal es fundamental para el desarrollo de la persona (1a)  Diversas investigaciones en el campo de la salud identifican el vínculo materno-fetal como un precedente significativo de la vinculación post-natal entre la madre y su bebé…. Por otra parte se constata que el estado psicológico de la madre influye en el feto, tanto a nivel neuro-comportamental y en las alteraciones en el desarrollo que se manifiestan así mismo en el período post-natal, afectando significativamente la relación madre-bebé. Posteriormente, las relaciones con los padres y/o relaciones/experiencias significativas, moldearán el modelo interno  de trabajo del niño MIT (3e); dicho modelo intra-psicológico se basará en las primeras relaciones vinculares, es decir que, partiendo de las primeras experiencias de cuidado, el niño genera expectativas sobre los modos de relación entre las personas y el grado de ayuda que puede esperar de ella. Lo cual dará lugar a la creación de un vínculo de apego seguro o inseguro (ansioso-ambivalente, evitativo o desorganizado), dependiendo de la calidad y la continuidad de dichas relaciones.

El apego desorganizado

Entre los diferentes vínculos de apego, querría centrarme en el apego desorganizado, ya que es el que tiene un peor pronóstico de desarrollo en la salud mental, y puede ser precursor de trastornos mentales posteriores de difícil reversibilidad. Este vínculo se da en el contexto de relaciones caóticas basadas en el maltrato, abandono, negligencia, etc. o inexistentes. La manera de adaptarse el niño a unas relaciones vinculares de este tipo pueden provocar reacciones de miedo crónico irresoluble e hipervigilancia crónica, patrones de conducta disfuncionales, violentos y en los niños pequeños se caracterizan por la continua llamada de atención de manera ansiosa, ausencia de control de impulsos, frecuentes conflictos, o bien, por el contrario, solicitando abrazos y cariño, comportándose de manera evitativa y en ocasiones, presentando conductas externalizantes de desregulación totalmente caóticas e inestables. Esto se debe a que las respuestas de sus padres suelen ser totalmente impredecibles pasando de la desesperación a la violencia, maltrato, abusos, amenazas, gritos, insultos, etc. Lo cuál casa a la perfección con la siguiente afirmación: (2a) Apego inseguro de tipo desorganizado o desorientado, Main y Solomon (1986, 1990): Los niños que se incluyen aquí tienen una conducta difícil de describir. Su comportamiento es inestable y contradictorio y no parece responder a ninguna organización lógica.

Este patrón atípico es más frecuente en niños que han sufrido alguna experiencia de maltrato. Se cree que el temor y la falta de coherencia que expresan estos niños responden a las reacciones imprevisibles y atemorizantes del adulto. (3a) Se trata de niños cuyas experiencias tempranas son tan dolorosas que sus estrategias defensivas colapsan, volviéndose caóticas. Se enfrentan permanentemente a la paradoja insoluble de que su figura de apego, que debería ser su máxima fuente de protección, es, en realidad, una de sus principales causas de amenaza y daño. Según Dantagnan (2005), alrededor de un 75 a 80% de la población de niños maltratados presenta estilo de apego desorganizado.

La solución a este tipo de relación vincular pasaría por el trabajo y el counseling multidisciplinar con este tipo de padres, para el posterior abandono del patrón “conocido” y de su zona de “comfort”; pues de otra manera la crianza de un niño con apego desorganizado, les supondría una tarea inabarcable debido a su falta de recursos emocionales y parentales, desregulaciones, multitud de disparadores y baja tolerancia a la frustración, todo ello motivado con muchísima probabilidad, por cómo sus propias historias del vínculo les impactó de pequeños y la alta demanda de recursos y estrategias que suponen el co-regular al niño.

El vínculo afectivo y las relaciones sociales en la edad adulta

Asimismo, el vínculo afectivo que desarrollamos durante la infancia, podría ser un factor predictivo de lo que las relaciones sociales que entablemos en la edad adulta pudieran ser, ya que como el mismo Bowlby explicó (refiriéndose a las capacidades y competencias que se adquieren en la construcción del vínculo de apego): (4) todas estas capacidades emocionales que vamos a poner en juego en las relaciones interpersonales  afectivas, especialmente en las relaciones de pareja, desde la capacidad de identificar y diferenciar las emociones, como la capacidad de regularlas hasta la más compleja de todas; la empatía, se desarrollan y aprenden, no nacemos con ellas. Y se adquieren precisamente en la relación interpersonal con nuestras figuras de cuidado, se adquieren en el proceso mediante el cual se construye el vínculo de apego con estas figuras de apego. Sin estas capacidades la posibilidad de establecer relaciones afectivas sanas, equilibradas y satisfactorias se verá seriamente mermada. Los modelos de representación internos de un niño que se está desarrollando a través del vínculo tóxico y maltratado por parte de sus padres, nos hace preveer unas relaciones sociales interpersonales basadas en la desconfianza, el conflicto y en la evitación y/o desregulación por el temor a que al volver apegarse, le puedan volver a hacer daño. (5a)

Las relaciones interpersonales en el apego inseguro

Las relaciones interpersonales en el apego inseguro desorganizado tienden a ser peligrosas, abusadoras, abandonantes (buscarán relaciones superficiales e indiferenciadas). Asimismo, la neurociencia y las bases neurobiológicas del apego, han sido capaces en los últimos tiempos de llegar a conclusiones que vaticinan problemas en salud mental, relaciones inestables, etc., como ejemplo podemos citar las siguientes referencias: (3b)  Las características de la construcción del vínculo de apego definen modelos representativos de si mismo y de los otros que permanecen actuando en otras etapas de la vida y condicionan futuros vínculos.(3c)….si no se dan las condiciones adecuadas de interacción madre-hijo el sistema del apego puede dejar de brindar su función protectora y convertirse en sí mismo en fuente de trastornos de diverso tipo. (3d) La hipótesis de la función reguladora del apego puede explicar esta respuesta, no solo en función de la ruptura de un vínculo emocional global sino de la desestabilización de aspectos concretos del organismo por la pérdida masiva de reguladores (Hofer, 2006).

Sin embargo, no podemos desesperanzarnos, ya que a nivel científico, coexisten dos diferentes posturas, la que aboga por un modelo que perpetua el apego adquirido durante los 2 primeros años de vida, y otra que defiende la flexibilidad y el cambio en el tipo de apego tras la interacción con otras personas significativas: (2b)

En este baile de fuerzas, Soufre ha sido uno de los defensores del modelo de continuidad. Según él, los niños con apegos inseguros tienen a generar hostilidad en los demás lo que, con mucha probabilidad, incita a los otros a reaccionar con agresividad, confirmando así el modelo original del niño. Lamb y sus colaboradores figuran en la lista de quienes enfatizan que cualquier cambio que afecte de forma severa y constante a las formas de relación podría dar lugar a cambios en el apego de los hijos. De igual manera, tras acontecimientos que afectan a las condiciones de cuidado de los niños, como un divorcio, cambio de casa, nuevo hermano, etc. A su vez, se da importancia al vínculo de apego que se establece con la pareja. Parece probable que, si ésta ofrece unas condiciones de confianza estables, un estilo de relación inseguro acabe mudando en favor de otro más basado en la autoestima y la confianza.  De este modo, será posible considerar que el apego tiende a ser estable pero, a la vez, que es susceptible de cambiar si las condiciones así lo demandan (López, 2006). (2c) Curiosamente, ambas posturas encuentran su lugar en los datos. Así, aunque, como media el 72 % de los adultos mantiene el estilo de apego que construyó en la infancia, el 28 % restante lo modifica en función de cambios significativos en sus vidas (Wate ycrsols. 2000). Por tanto, la continuidad encontrada puede atribuirse a la naturaleza  estable del vínculo casi tanto como a la del ambiente.

En definitiva, a pesar del pronóstico negativo de un niño con apego desorganizado, a tenor de las circunstancias, éstas podrían cambiar, produciendo cambios en el MIT a través de experiencias basadas en la confianza y el apego seguro.

Prevencn

Para ello, las pautas de conducta que a través del counseling, la madre del bebe (y figura sustituta postparto en su caso) debería aplicar a nivel pre y postnatal, siendo constante (en un alto porcentaje de sus respuestas hacía su hijo), deberían basarse en las respuestas innatas de apego y ser en su gran mayoría (6a) señales exógenas de disponibilidad y responsividad afectiva hacia su hijo. Este conjunto de respuestas innatas de apego, instintivas ante la amenaza y la inseguridad del entorno deberían cubrir las siguientes demandas e intentos de conexión por parte del niño:

A) Búsqueda, control e intentos de mantener la proximidad con una figura de apego, a través de las conductas de llorar, llamar o pegarse al adulto que el niño manifiesta para establecer la proximidad con el cuidador y asegurarse su protección y cuidado.

B) Función como base segura disponible para proporcionar protección, apoyo y recarga / regulación emocional y desde la cuál poder explorar ambientes y experiencias no familiares (Ainsworth, 1963).

C) Disponibilidad ante situaciones de peligro o de alarma (los seres humanos, al sentirse amenazados, buscan la seguridad no en un lugar es-pecífico, sino en la compañía de personas consideradas más fuer- tes o sabias (Bowlby, 1979).

Sin embargo en el caso de haber ya desarrollado el niño un apego inseguro, no siempre su relación se basará en la confianza, pues el niño puede oscilar entre el acercamiento y la evitación hacia la madre, así como poner a prueba el vínculo de manera constante; lo cuál podría ser sumamente frustrante y agotador para ella, haciéndose indispensable el counseling de forma habitual, el trabajo de su propio trauma, disparadores e historia personal, así como el autocuidado, el respiro familiar y el desarrollo de competencias emocionales (empatía, habilida-des sociales, asertividad, autoregulación). La terapia basada en la confianza (TBRI: Karyn Purvis de desarrollo Infantil en la Universidad UCM TEXAS, co-creadora de Intervención relacional basada en la con-fianza®: https://www.youtube.com/watch?v=sQBzLC1vU4s), la conexión y el circulo de seguridad parental (El Círculo de Seguridad Internacional: https://shortest.link/m7RU), supondría una gran ayuda para la intervención multidisciplinar en el caso de un niño con trastorno de apego o apego inseguro desorganizado.

Propuesta de  intervención en  atención temprana y prevención contra el abandono

Dado que el buen desarrollo del niño tanto a nivel físico como mental se inicia prácticamente desde el momento de la concepción, y que el vínculo entre la madre y el bebé son fundamentales para la constitución de un apego seguro (6b) cabe proponer que las prácticas de atención temprana se extiendan al periodo prenatal como estrategia de prevención, repercutiendo favorablemente en la salud materno-infantil.

Entre las estrategias de prevención podemos pasar una escala a la madre basada en el ámbito de la salud mental: (6c) Maternal Antenatal Attachment Scale (MAAS) es el primer instrumento diseñado por Condon (1993) con el objetivo de solventar la inadecuación de los instrumentos anteriores al momento de diferenciar la actitud de la madre hacia el feto:

1) el deseo de conocer al feto;

2) el deseo de estar e interactuar con él;

3) la necesidad de evitar la pérdida o la separación;

4) la necesidad de protegerlo y,

5) identificarse con él y satisfacer sus necesidades.

Este instrumento presenta una muy buena fiabilidad (α= .82) para el total de la escala (Condon, 1993; Van den Bergh y Simons, 2009).

1.- A partir de esta escala podríamos intervenir en los aspectos psicológicos y emocionales, dudas y ansiedades experimentadas por la madre para evitar los aspectos no vinculares y/o estresores para la madre. Apoyo psicológico y terapéutico (terapia de grupo para embarazadas, etc.)

2.- Posteriormente podríamos evaluar aspectos externos psicosociales de la madre para tejer una red de apoyo a su alrededor que evite situaciones indeseadas (cobertura familiar, laboral, cuidados prenatales, alimentación, visitas al ginecólogo, matrona,etc.). Apoyo social, de pareja y familiar.

3.- Elaboración de una intervención formativa para los padres en la relación a sus propios vínculos parentales para fomentar el apego seguro, respuestas coherentes basadas en la teoría del apego, que cubran las necesidades de apego innatas, desde el primer minuto de la llegada del bebé al mundo (contacto piel con piel, lactancia, co-lecho, etc.)

4.- Preparación física (yoga, gimnasia prenatal, control de la respiración), emocional y psicológica para el parto y el postparto.

5.- Fomento del autocuidado y la responsabilidad de la madre (masajes, evitar esfuerzos, baños relajantes, lecturas temáticas, paseos por espacios naturales, aromaterapia, musicoterapia….)

Referencias

(1a, 1b) Roncallo, C., Sánchez de Miguel, M., y Arranz Freijo, E. (2015). Vínculo materno-fetal: implicaciones en el desarrollo psicológico y propuesta de intervención en atención temprana. Escritos de Psicología, 8, (pp. 14-23). https://scielo.isciii.es/pdf/ep/v8n2/revision2.pdf

(2a, 2b, 2c) Delgado, B. (2009). Desarrollo afectivo, emocional y social. En S. Mariscal, M. Giménez-Dasi, N. Carriedo i A. Corral (Eds.), El desarrollo psicológico a lo largo de la vida (pp. 111-

131). McGraw-Hill/UNED.

(3a, 3b, 3c, 3e) Barg, G. (2011). Bases neurobiológicas del Apego. Revisión Temática. Ciencias Psicológicas 5, (pp. 69-81). http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?cript=sci_arttext&pid=S1688-42212011000100007&lng=es&tlng=es

(4) Barroso, O. (2014). El apego adulto: la relación de los estilos de apego desarrollados en la infancia en la elección y las dinámicas de pareja. Revista digital de medicina psicosomática y psicoterapia, 4(1), 1

Autora: Almudena Ivars Gil (Universitat Carlemany – Bachelor en Psicología)

 

1 Comentario

  1. zara casañ garcía

    Muchas gracias Almudena por hacernos llegar este interesante artículo.

    Un abrazo.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quizás también te interese leer…

Día del Niño y la Niña 2020

Día del Niño y la Niña 2020

Para celebrar el Día del niño y la niña hemos realizado un video muy especial. La Adversidad Temprana tiene graves...

Compartir

Comparte este contenido en tus redes