Apego y trauma complejo

Apego y trauma complejo

Redacción PETALES

Equipo de redacción de Petales España.

Un programa de intervención para infantes (0 a 4 años) Institucionalizados

El Trauma Complejo del Desarrollo (TC)

El concepto de Trauma Complejo del Desarrollo (TC) implica la experiencia de haber sufrido múltiples traumatizaciones, específicamente de origen interpersonal. Las con consecuencias son nefastas para el desarrollo general del infante. Se considera que el TC implica la comprensión multinivel de la experiencia desorganizada- Esta experiencia  se entiende como una “constelación traumática” que organiza toda la experiencia de estar en el mundo del infante, a través de su trayectoria vital.

Históricamente, se han considerado las experiencias y eventos de vulneración en la infancia como un problema asociado a “vulneraciones específicas”, tales como el abuso sexual, el maltrato físico y la negligencia. Al concebir las vulneraciones en la infancia como diversas “situaciones o eventos específicos de riesgo” se cae en una serie de limitaciones para la comprensión, explicación e intervención integrada:

1) Se suele confundir al evento con la experiencia. Por ejemplo, el niño sufrió un abuso sexual. Pensando que se está explicando la experiencia compleja subyacente;

2) Se suele caer en etiquetamientos y conceptos simples expresados en términos tales como “el niño maltratado”, “la niña abusada”. Este se debe a no comprender la forma como los eventos traumáticos se integran en una experiencia psicofisiológica-emocional-cognitiva-relacional-social específica y determinada

3) Como consecuencias de los puntos anteriores, las intervenciones suelen elaborarse siguiendo el mismo principio divisorio. Por lo tanto, las intervenciones son específicas al tipo de evento experimentado, y no necesariamente a cómo las experiencias traumáticas se integran al ser del niño o la niña.

Hay una amplia evidencia psicobiológica sobre la relevancia de los primeros años de vida para la adaptación y salud mental humana. Los 6 primeros años de vida de los niños y niñas son propensos a sufrir una amplia variedad de situaciones traumáticas. Sim embargo, el mayor porcentaje de los estudios a larga escala sobre la prevalencia del trauma suelen incluir niños a partir de los seis años.

En los niños y niñas, los efectos más nocivos ocurren en el área del desarrollo de un sentido de seguridad socioemocional,  Afecta gravemente la formación de apegos seguros y competencias socioemocionales óptimas para un enfrentamiento adaptativo de la vida.

Un modelo de peligro desorganizado para entender el Trauma Complejo

Para los diversos profesionales que trabajan con este tipo de población infantil es dificil entender la complejidad de la experiencia del Trauma Complejo. Las limitaciones surgen al no comprender y regular toda una serie de conductas, reacciones y emociones extremas que los niños y niñas suelen desplegar  (ataques de agresión, conductas de oposición extremas, cambios súbitos de estados emocionales, desconexión o indiferencia, desconfianza extrema, instrumentalización de las relaciones y otras).

Por eso se ha elaborado inmolo que posibilite  no sólo su comprensión, sino la evaluación de sus diferentes componentes esenciales

Este  modelo  articula  tres  procesos  esenciales:

1)  El  núcleo  de  la  experiencia traumática o desorganizada

2) los estados y estímulos que la disparan;

3) las estrategias de afrontamiento o evitación de la experiencia traumática.

Programa de apego y trauma complejo (pat) para niños en situaciones de institucionalización temprana o vulnerabilidad extrema en Chile

Durante los últimos años, el Centro de Apego y Regulación Emocional (CARE) de la Universidad del Desarrollo en Santiago de Chile ha desarrollado una serie de programas de intervención temprana para el fomento del apego, el desarrollo socioemocional y el cuidado respetuoso, en diferentes contextos vitales y vulnerables de los infantes

Uno de estos programas llamado Programa de Apego y Trauma Complejo (PAT), está destinado al fomentar el restablecimiento de niveles de seguridad emocional en infantes que se encuentran institucionalizados debido a que fueron víctimas de múltiples vulneraciones y, por ende, suelen experimentar Trauma Complejo.

El programa PAT es un modelo de intervención manualizado, ordenado en sesiones, y que contiene una serie de conceptos, objetivos, actividades, ejercicios y estrategias, presentados de una forma clara y didáctica. Está pensado para ir aumentando progresivamente las capacidades de cuidado de todas las personas que componen el “sistema de cuidado” del infante. Su objetivo es desarrollar una actitud mental y emocional de “tener en mente la mente del niño”

Más específicamente, las fases y competencias del programa son:

  1. Psicoeducación y sensibilización. El objetivo es que todos los actores involucrados en los centros puedan conocer y sensibilizarse sobre lo que es un trauma complejo, sus características, síntomas, experiencias y sentido adaptativo.
  2. Apego I. Condiciones de seguridad emocional. Lo esencial en la ayuda a niños y niñas vulnerados es buscar restablecer niveles básicos de seguridad emocional en el contexto general de cuidado. Se trata de aumentar y fortalecer los niveles de estabilidad, continuidad, especificidad, predictibilidad, sensibilidad y ausencia de estrés.
  3. Apego II. Mentalización. Aquí se busca que los cuidadores y diversos actoresinvolucrados  en  las  residencias  puedan  aprender  una  forma  concreta  de mentalizar, comprender y validar la experiencia traumática de los infantes.
  4. Apego III. Automentalización. En esta fase se busca que los cuidadores y actores involucrados en las residencias puedan reconocer sus propias dificultades en los procesos de mentalización y de posibles conductas inadecuadas de cuidado.
  5. Apego IV. Regulación. En esta última fase se ofrece una serie de estrategiasconcretas para manejar y regular las instancias estresantes y desbordantes de los niños y niñas institucionalizados

Conclusión

El Trauma Complejo  en las etapas tempranas de la vida sigue siendo un tema que permanece en el ámbito de lo “no dicho”: No sólo para los padres, educadores y diversos profesionales de la salud, sino también para muchos psicólogos. Esta especie de negación (históricamente observada en los diversos problemas de la infancia) ha retrasado enormemente la investigación e intervención apropiadas en relación con la ayuda a estos niños.

Así mismo, debido a que las reacciones de estos niños y niñas son extremas, suelen ser diagnosticados tempranamente con algún trastorno psiquiátrico (déficit de atención, trastorno de conducta, depresión y otros), lo que impide una verdadera comprensión (y aceptación) de la experiencia y no deja ver las estrategias subyacentes que ellos despliegan para poder adaptarse a emociones y procesos mentales que se experimentan como desorganizantes para la integridad física y emocional. Entonces, ya sea debido a un  proceso  de  negación o  de  sobrediagnóstico y  etiquetamiento, muchos  niños  no reciben la comprensión e intervención que necesitan, incubando y estructurando aún más sus estrategias de afrontamiento, las que en la adolescencia terminan organizando un estilo generalizado de funcionamiento..

Por lo tanto, si la adopción de una perspectiva temprana en la prevención e intervención de las dificultades de los niños parece ya ser una aproximación mundialmente aceptada y efectiva, en el caso del TC, su implementación es una tarea que urge realizar.

 

Autor:Felipe Lecannelier

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